sábado, 2 de octubre de 2010

Carta para tí...

Tantas veces hemos guardado silencio que las palabras se vuelven brazas en la garganta, aparece ese nudo que no nos deja hablar y entonces surge el miedo, el temor... pero ¿Temor a que? ¿Miedo de que?

Hoy quiero cambiar eso... Hoy me quiero despedir de un sentimiento, de una razón, de un amor...



Anoche miré la luna y no sabes como me acorde de tí, pensé en tu sonrisa, en tu mirada en todas y cada una de tus palabras, pero también recorde que estaba sola, y que tú no estabas junto a mi, y por fin asimilé que jamás lo estarás, al menos no tangiblemente porque siempre serás parte de mi corazón y mi alma. 

Siempre estaré para tí, no lo dudes ni un instante. Te quiero demasiado y lo sabes, no te preocupes por mi, yo estoy bien; en serio, estoy como nunca, me ayudaste a superar muchas cosas, me enseñaste que la vida es una y no la debes dejar pasar, que los sueños se hacen realiad y los horizontes son enormes, y con la pasión con la que haces las cosas y que muchas veces ni tú lo notas me contagiaste esas ganas de abrazar la vida, de morder un pedacito de cielo y saborearlo.

Así es... tú me enseñaste todo eso, y más... A lo mejor no te diste cuenta pero crecí junto a tí, crecí contigo y por eso siempre te estaré agradecida... También le agradesco a ese camino que hizo que nos encontraramos en nuestro andar por este paseo.

Hoy me despido de este sentimiento, uno muy puro, uno muy grande... Y si lo hago es porque este es el momento perfecto, me despido de él mas no de tí...

"La VeCiNa" 

No hay comentarios:

Publicar un comentario