Me agradan los momentos cuando la gente se une, se escucha, se entiende, se soporta y se hace una pirámide de sueños, de historias de vida tan explicadas y a la ves tan calladas...
Hoy escuché algo que me encantó y que me hizo ver algo diferente y no lo de siempre, algo que me hizo recordar que para un destino final no siempre se tiene que seguir una línea recta. Una sola persona ha recorrido el camino por diferentes rumbos, los senderos le dieron muchas sorpresas no todas agradables, pero de todo se aprende en este valle y aunque las cosas que han pasado no siempre son las mejores las sonrisas no han sido arrancadas de su rostro y sus ojos aún brillan con la misma intensidad...
Un familiar que ya no está, una carrera trunca, una especialidad que no tiene nada que ver con la anterior y una nueva esperanza de salir adelante, tres años de carrera (y contando), un negocio que prospera, tres perros que cuidan un hogar... pero sobre todo una familia que se ama y apoya en todo momento...
¿Porqué no se aceptan los cambios?, ¿Porqué se ignora lo que está frente a nosotros?, ¿Porqué no domar a la bestia antes de que ella nos dome a nosotros?
Experimentar y divertirse, entre más cosas se hagan y cuanto menos tenga una que ver con la otra el alma va aprendiendo el idioma de la libertad y se nutre y embriaga de todas esas sensaciones; a final de cuentas todo esto se conjunta para lograr esa paz interior, esa sonrisa en el corazón, esa lágrima que nunca se derramó por terror y que ahora está presente en todo momento.
Percibe el mundo en el que vives, empápate de todo su esplendor, porque él esta listo para compartir la vida contigo... Y yo también...
"La VeCiNa"
"La VeCiNa"
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